Publicado el 2021-06-15 en Licenciatura y Licenciatura en Gastronomía

Turismo gastronómico…¿con qué se come?

Por Omaira Vizcarra Portugal



Expertos consultados por la Organización Mundial del Turismo (OMT) definen  a este tipo de turismo que se ha impuesto estos últimos años de la siguiente manera: “Visitantes y turistas que planifican sus viajes con el fin de probar la cocina del lugar al que van a realizar actividades relacionadas con las gastronomía”.

 

Existen diferentes formas de hacer turismo, entre las cuales destaca el turismo gastronómico, el cual se enfoca en conocer y experimentar la gastronomía típica de un país o región y es dirigido especialmente a personas amantes y exploradores de la comida (entre los cuales me incluyo) o personas conocedoras del arte culinario (estando en mi noveno cuatrimestre de gastronomía ya me puedo incluir también). 

 

 

Rutas Gastronómicas

 

De acuerdo con  Ernesto Barrera (Barrera, 2006) y Genoveva Millán (Millán, 2010), estas son las herramientas que ayudan al posicionamiento de los alimentos regionales así como un medio para recuperar la alimentación tradicional de cada zona. Se trata de itinerarios que enlazan diferentes destinos y en los que se realizan distintas actividades que se centran en la gastronomía de manera prioritaria, basándose en conocer la cultura de un destino así como sus tradiciones, usos y costumbres a través de un patrimonio inmaterial tan importante como es la gastronomía.

 

Una ruta alimentaría en un entorno rural promueve nuevas actividades económicas para mantener y mejorar las condiciones de vida de la población rural. Su objetivo es lograr un producto que integre la mayor cantidad de actores, que genere más empleos en estas zonas y que diversifique la oferta existente.

 

En Europa en el siglo XX se realizaron las primeras rutas o guías gastronómicas, las cuales eran más que nada el conjunto de los mejores restaurantes y posadas de aquellos tiempos realizadas por los famosos  gourmets o gastronomers,  quienes clasificaban a los restaurantes, siendo Maurice Edmond Sailland o Kurnonsky el más famoso, quien se dedicó a viajar por diversas partes de Francia y fue declarado “El príncipe de los Gastrónomos” en 1927.  (Vazquez Parada, 2017)

 

En la actualidad existen varias rutas gastronómicas dedicadas a diversos tipos de comida en los que se eligen temas culinarios promoviendo la venta de un producto en específico, como la “ruta del Jamón Ibérico” en España o como la de la “Toscana” en Italia. ¿Y en México?

 

México es un país megadiverso. Dentro de las varias expresiones culturales, la comida se destaca, pues es un elemento de suma relevancia que refleja también la identidad de los mexicanos. Desde la cocina prehispánica hasta los platillos innovadores actuales, la gastronomía mexicana ha impactado al resto del mundo y ha aportado elementos que hoy son indispensables y forman parte de los ingredientes de platillos internacionales.

 

Nuestra gastronomía es otra forma de ver la cultura, pues cada estado tiene platillos característicos que cuentan una historia a través de los ingredientes utilizados, técnicas culinarias y sabores que permiten ver la riqueza de nuestro país, y que, por supuesto, también es un gran atractivo turístico para nacionales y extranjeros.

 

En 2019, México recibió casi 98 millones de visitantes (Pin and Travel, 2021) y muchos de ellos buscaban vivir en primera persona no solo la increíble belleza del país o la apasionante cultura mexicana sino también una de las gastronomías más importantes del mundo, reconocida como Patriminio Intangible de la Humanidad desde el 2010, por la UNESCO. Y para ello nada mejor que recorrer alguna de sus 18 rutas gastronómicas. Estas rutas abarcan 155 destinos en 32 entidades, 31 de los llamados Pueblos Mágicos así como nueve ciudades consideradas Patrimonio de la Humanidad. Y en lo gastronómico, estas visitas contemplan más de 1,500 platillos y bebidas típicas del país. 

 

  • El altar del día de los muertos

Debemos comenzar por supuesto con Michoacán que ha dado lugar a un plato conocido internacionalmente: carnitas, hechas con carne de cerdo confitada. Además, se deben probar las calaveritas de azúcar, las enchiladas placeras, el churipo, los uchepos, la nieve de pasta, el atole cuajado, atapakua, la morisqueta, entre otros.