Publicado el 2021-05-06 en Licenciatura y Licenciatura en Odontología

Anquiloglosia, una anormalidad que puede evitar la correcta pronuciación de algunas palabras

Por Ana Eva Maldonado Rivera

 

La anquiloglosia es una anormalidad congénita relativamente común del frenillo lingual en la cual la membrana debajo de la lengua es muy corta o puede estar insertada muy próxima a la punta de la lengua, dificultando su protrusión. 

 

 

El frenillo lingual con inserción corta, altera la fisiología mecánica de la lengua, pudiendo provocar alteraciones anatómicas y funcionales en otras estructuras de la boca. El individuo con anquiloglosia puede tener consecuencias negativas en el lenguaje, en la función de autolimpieza ejercida por la lengua, dificultades de amamantamiento en recién nacidos, problemas en el desarrollo normal de la mandíbula en los casos más severos, entre otros problemas. Aunque el manejo apropiado de la anquiloglosia ha sido muy debatido, hay actualmente una escasez de informaciones objetivas respecto a su prevalencia, diagnóstico así como a la necesidad y momento de tratamiento quirúrgico oportuno. Por tal motivo consideramos de suma importancia la transmisión de tales conocimientos.

 

ETIOLOGÍA

La etiopatogenia de esta anomalía es desconocida, y los libros de embriología no brindan luces sobre el tema. Se han comunicado antecedentes familiares positivos en el 21% de los niños con esta patología.

 

La anquiloglosia está usualmente presente como anomalía única, pero puede estar asociada a síndromes o condiciones no sindrómicas que presentan anomalías específicas del frenillo lingual. Puede presentarse múltiple, hiperplásica y/o ausente, como en los casos de Síndrome de Ehlers-Danlos, Síndrome de Ellis-van Creveld, Síndrome de Pierre-Robin, Síndrome oro-facial-digital, estenosis pilórica hipertrófica infantil, holoprosencefalia y hendidura palatina . Los problemas dentarios pueden ser vistos asociados a la anquiloglosia. Algunos autores han reportado que esta alteración es causada por una deformación de los incisivos inferiores y puede perjudicar la deglución y dentición.

 

PREVALENCIA

El sexo masculino ha sido reportado como más predominante en la literatura. La anquiloglosia es normalmente encontrada en la población de recién nacidos.

 

DIAGNÓSTICO

Las pruebas clínicas para la movilidad de la lengua incluyen que el paciente toque con la lengua el paladar abriendo la boca lo más posible. Con frecuencia la lengua no se elevará, y su punta es halada hacia la dentición inferior.2 El criterio más comúnmente empleado es cuando el frenillo se presenta anormalmente corto y grueso, causando que la lengua adopte una forma de corazón en su protrusión.

 

Es necesario un consenso en el criterio de diagnóstico que permita comparar estudios de tratamientos. Debemos recordar también la importancia del diagnóstico interdisciplinario, evaluación odontológica y fonoaudiológica, para saber si optamos por un tratamiento quirúrgico o conservador. Optando por este último son indicados algunos ejercicios que permiten obtener el alargamiento del frenillo lingual.

 

La  importancia  de  la  evaluación  funcional  de  la lengua  ha  sido  enfatizada  por  varios  autores,  que notaron que el  frenillo  lingual  puede  parecer corto, pero  puede tener  aún  suficiente  elasticidad  para cumplir su función.

 

MECANISMOS DEL HABLA

Es sorprendente el gran número de casos en que el problema afecta apenas la emisión de algunos sonidos. El término articulación se refiere a la posición y movimientos de los labios, dientes, lengua, mandíbula, paladar y otras estructuras asociadas durante el habla.

 

El habla se define como el acto de pronunciación articulada de las palabras de un lenguaje, este mecanismo se funda en diversos sistemas, estructuras y cavidades. Para que se puedan producir sus modulaciones acústicas dinámicas características, es necesaria la coordinación de varios procesos básicos como la respiración, la fonación, la resonancia y la articulación.

 

La adquisición de la habilidad de pronunciación representa un proceso de maduración; las vocales son los primeros sonidos que se articulan. La mayoría de los niños articulan correctamente las vocales hacia los 3 ó 3 ½ años. Los sonidos de las consonantes requieren más tiempo.Entre los 5 y 7 años de edad el niño ya debe haber adquirido todos los sonidos pertenecientes a su lengua materna, y nada será acrecentado, lo que va a modificar es el conocimiento de nuevas palabras que enriquecen el vocabulario, lo que ocurrirá por el resto de su vida.

 

Algunos sonidos para ser producidos requieren mayor habilidad motora que otros, y por lo tanto, son más difíciles de producir; tal es el caso de la R, que en el habla es uno de los últimos en aparecer. Sonidos más fáciles de ser producidos como la P, T, M aparecen más temprano en el habla que otros.

 

En caso que la dificultad no se detecte y continúe hasta la alfabetización, podrá llevar a problemas en la adquisición del lenguaje escrito o leído, lo que traerá una serie de fracasos escolares con repercusión en el aspecto escolar y emocional. En la época de la alfabetización, el niño debe ser capaz de percibir que ciertas palabras se diferencian por el sonido, además no solo los sonidos estarán perjudicados, sino también el propio aspecto gramatical y de significado de la lengua. Todo eso hará que el niño se sienta diferente de los otros que hablan correctamente, se desvalorice y llegue a una total inseguridad en relación con la escuela y el propio medio. Vale la pena resaltar, por lo tanto, que el disturbio articulatorio es una patología del lenguaje de fácil corrección con pocas probabilidades de mal pronóstico, siempre que se diagnostique y trate oportuna y correctamente. El frenillo lingual corto, en algunos casos, dificulta la elevación normal de la punta de la lengua para la pronunciación de los sonidos /t/, /d/, /n/, /l/ y /dz/. No obstante, los niños se adaptan con facilidad a este problema y su pronunciación es aceptable. La liberación quirúrgica de esta restricción facilita la pronunciación de ciertas consonantes en la locación donde se articulan.

 

TRATAMIENTO

El tratamiento del frenillo lingual hipertrófico o corto, puede ser conservador o quirúrgico. En el tratamiento conservador,  el  logopeda  indica  una  serie  de  ejercicios  apropiados  de articulación  fonética  como  la pronunciación  de  la  “r”,  “c”  y “s”, sílabas  trabadas 

(fla, fle, fli) que permiten obtener el elongamiento del frenillo lingual.

 

Otro método consiste en aplicar una pinza hemostática de bocados pequeños y rectos sobre el frenillo, justo por debajo de la lengua, y otra, pero curva, sobre la inserción en el piso de la boca, con cuidado de no aplastar los conductos salivares con las pinzas hemostáticas. El trozo triangular demarcado por las pinzas se corta con tijera, por sobre cada pinza se pasan 1 ó 2 puntos de seda o catgut, y al retirar las pinzas hemostáticas, se les liga. Si la fonación no mejora a los pocos días de la operación, habrá que consultar al foniatra.

 

Durante la incisión y la sutura, se debe estar atento para no lesionar ni suturar el conducto o los orificios excretores de la glándula submandibular, que se abren próximos al local. Debemos recordar que como la lengua es un órgano de gran movilidad, es natural que el posoperatorio sea bastante doloroso.

 

En un trabajo-encuesta, el 71% de los niños con esta disfunción tenía problemas en la articulación de la palabra, el 60% de ellos mejoró luego de cirugía. Resultan muy interesantes las observaciones realizadas en un estudio prospectivo de 15 individuos de entre 14 y 68 años con anquiloglosia. Casi todos los pacientes (93%) presentaban síntomas, como problemas en la articulación de la palabra o limitaciones mecánicas, y se observó mejoría significativa en la funcionalidad lingual luego de la cirugía.

 

PRONÓSTICO

El porcentaje de éxito del tratamiento quirúrgico es alto, siempre y cuando el paciente desarrolle a continuación un programa de ejercicios de  articulación, como son pronunciar cada una de las palabras: ratón, rana,  guitarra,  jarra,  carrito  y  cigarrillo;  pronunciar los   sonidos fla,  fle, fli,  flo, flu  y pronunciar  palabras con estos sonidos, tan pronto como sea posible, debiéndose realizar como mínimo durante dos meses. 

 

Si la cirugía se indicó para  corregir  un problema de lenguaje, sería absurdo operar al paciente sin tener al  alcance  o  haber  previsto  el  tratamiento  por  el logopeda,  además  el  paciente  debe  realizar  inmediatamente  tras  la  cirugía  una  serie  de  ejercicios determinados por el logopeda para promover hábitos orales  correctos de  respiración nasal, sellado de labios que estimulen la posición normal de la lengua y  el tono  de  la  misma,  promoviendo  un  desarrollo armónico  del  macizo  facial  y  estableciéndose  un circuito  interrelacionado  entre  estructura-función. Generalmente las complicaciones tras la cirugía son raras, aunque se puede presentar: lengua anudada, inflamación lingual, sangrado, infección, daño de las glándulas submandibulares, retracción de frenillo por fibrosis  con  la  consecuente  mayor limitación  de  la movilidad de la lengua, hematoma en piso de boca y su compromiso por su diseminación de vías aéreas superiores en situación extrema.

 

CONCLUSIÓN

La anquiloglosia debe ser considerada en niños con dificultades en el amamantamiento y en el habla. Obviamente no hay un consenso en el diagnóstico y manejo de esta alteración. Basados en la literatura disponible se considera a la frenectomía como una propuesta de tratamiento seguro, efectivo y práctico en el manejo de pacientes con anquiloglosia relacionados a los problemas citados. No obstante, el cirujano-dentista u Odontopediatra junto con el fonoaudiólogo deben evaluar algunos efectos en la función de la lengua antes decidir  por un tratamiento conservador o quirúrgico.

 Por todo lo anteriormente expuesto podemos decir que es de suma importancia el trabajo preventivo de la anquiloglosia en el equilibrio fonético del niño, por esto, mientras más temprano se diagnostique y trate, mejor será la evolución del problema.

 

Referencias:

Correa MSNP, Abanto Alvarez J, Correa FNP, Bonini GA de VC. Anquiloglosia: ¿cuándo intervenir? Revisión y reporte de caso. Acta Odontol Venez. 2009;47(3):173–8.

 

Robles-Andrade MS, Guerrero-Sierra C. Impacto de la anquiloglosia y la frenotomía lingual en la alimentación neonatal [Internet]. Org.mx. [cited 2021 Apr 26]. Available from: http://www.scielo.org.mx/pdf/prh/v28n3/v28n3a6.pdf

 

Cuervo JL. Anquiloglosia (frenillo lingual corto): sugerencias para el diagnóstico y el manejo clínico [Internet]. Com.ar. [cited 2021 Apr 26]. Available from: http://revistapediatria.com.ar/wp-content/uploads/2012/03/con204-125.pdf

 

Researchgate.net. [cited 2021 Apr 26]. Available from: https://www.researchgate.net/publication/335028231_Trastornos_del_habla_asociados_a_frenillo_lingual_corto

 

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