Publicado el 2021-10-12 en Cps

Regreso a clases presenciales. Consejos y recomendaciones

Estos últimos casi dos años han estado impregnados de muchos cambios para prácticamente toda la humanidad, a raíz de la pandemia que ustedes ya conocen. Hemos atravesado una serie de adaptaciones en todos los niveles y diferentes áreas de nuestra vida se han visto afectadas, impactadas e incluso beneficiadas por esta serie de transformaciones que en primer momento fueron tomadas quizás a la ligera, porque pensábamos que serían pasajeras. 

 

Lo cierto es que no lo fueron… Tuvimos que acostumbrarnos a estar en casa durante un largo periodo, a “mantener la sana distancia” con amigos, compañeros de escuela o trabajo, con cualquier persona, pues en ese contacto existían altas posibilidades de contagio. Sin embargo, a partir de que las diversas vacunas salieron al mercado y empezamos a ser vacunados de manera gradual, pero rotunda, este panorama cambió; el virus sigue existiendo, no obstante, estamos más protegidos ante él, dejamos de ser tan vulnerables y, en este sentido, también nos adaptamos. 

 

Debido a todas las acciones de los gobiernos, las dependencias de salud a nivel internacional y distintas organizaciones, podemos decir que actualmente muchos de nosotros contamos con un escudo protector. Actualmente, el 56% de la población mundial está vacunada y el 36% de los mexicanos también, según el proyecto global Our World in Data (2021). Esto nos vuelve menos vulnerables y nos lleva a estar listos para aceptar que, como dicen por ahí, “este virus llegó para quedarse”. 

 

 

Es por ello (y seguramente por otras razones) que las instituciones han retomado sus labores de forma progresiva de un tiempo para acá y esto incluye, sin duda, al campo educativo. Así pasó en la UNLA, que ha empezado a trabajar con el modelo híbrido: algunos alumnos siguen tomando clases desde sus casas, pero muchos otros han decidido regresar a clases presenciales. Tal vez pronto todos tengamos que regresar a la presencialidad y adaptarnos a una realidad diferente a la que teníamos antes de que llegara el covid a nuestras vidas. 

 

Entonces, además de considerar las indicaciones que nos dan para seguir cuidando nuestra salud y seguridad, es importante tomar en consideración ciertos aspectos, a fin de regresar a la presencialidad con el mejor ánimo y aprovecharla al máximo. Después de consultar distintas fuentes (OMS, 2021; Sarmiento, A,  2021 y Universidad Santo Tomás, 2021), considero relevantes los siguientes consejos:

 

  1. Priorizar la salud mental por sobre lo académico o laboral

 

Tienes que reconocer que sí, es importante que pongas todo de ti para tener un buen desempeño escolar o laboral, pero en estos tiempos es incluso más importante priorizar tu salud mental. Si no nos sentimos bien, no podemos estar motivados ni dar nuestro máximo esfuerzo. 

 

Es necesario desvincularnos de nuestra familia, para empezar a vincularnos nuevamente con los compañeros y amigos y, poco a poco, empezar a relacionarnos con el mundo más allá del correo electrónico, Webex, Facebook, WhatsApp, Instagram, etc. A pesar de que en su momento fueron excelentes herramientas a fin de no perder el contacto con los otros, hay que recordar lo que significa asistir a la escuela y socializar, claro, mediante reglas de coexistencia distintas.

 

  1. Generar espacios receptivos donde los estudiantes o trabajadores puedan expresarse

 

La creación de espacios de comunicación efectiva depende principalmente del docente, de su actitud, tono de voz, manera de presentarse y de su recepción de los estudiantes. Según Aline Sarmiento (2021) es importante considerar acuerdos colectivos para una sana convivencia en donde los alumnos, por un lado, estén libres de contagio, y, por otro lado, se sientan cómodos, libres y seguros emocionalmente. Es siempre relevante tener la sensación de que se puede hablar de manera segura: opinar y externar las inquietudes, molestias y sugerencias en relación a la dinámica del grupo en el aula. Esto también permitirá saber qué se puede hacer o qué medidas tomar si un estudiante llega en un mal estado de ánimo.

 

  1. Ser consciente de los aprendizajes obtenidos a partir de la experiencia del confinamiento 

 

Es necesario regresar a la presencialidad considerando la reconstrucción de lo aprendido en los tiempos de pandemia, en lugar de enfocarse en los aspectos negativos de la misma, que, aunque no se niegan y son inborrables, (más si se refieren a la pérdida de una vida humana), no deben evitar que aprovechemos aquello que hemos aprendido y ganado en dicho periodo. 

 

  1. Aprender a reconocer las experiencias singulares de cada persona y aceptar esta diferencia en la incorporación de actividades

 

Es adecuado reconocer que existieron estudiantes con diferentes tipos de acceso a la educación (incluso en la UNLA). Algunos no pudieron continuar con sus estudios por falta de dinero, tiempo, desmotivación, enfermedad, etc. Muchos afortunados sí, pero atravesando diversas situaciones; para ciertos individuos la pandemia representó una época de vacaciones o de aburrimiento, para otros fue una oportunidad de volverse expertos en la tecnología o más autónomos en el aprendizaje, y algunos lamentablemente perdieron a sus seres queridos o pasaron tiempos difíciles al enfermar de covid. Entonces, es importante reconocer que no todas las personas regresan igual de animadas, entusiasmadas o confiadas. Aceptar dicha diferencia nos puede ayudar a ser empáticos y a relacionarnos de manera sana en este futuro regreso a clases presenciales.