LA SITUACIÓN ACTUAL DE LOS DERECHOS HUMANOS EN EL MUNDO

 

Cuauhtémoc Manuel De Dienheim Barriguete

 

SUMARIO: I. Introducción; II. La Situación Actual de los Derechos Humanos en el Mundo: a) Avances, b) Problemas; III. Retos y Perspectivas; Bibliografía y Fuentes.

 

I.       Introducción

 

Actualmente vivimos en un mundo globalizado en el cual el avance de la ciencia y la tecnología se ha desarrollado con una vertiginosa y asombrosa rapidez. Somos testigos presenciales de una fabulosa expansión del conocimiento en todas las áreas del saber, y día con día se hacen descubrimientos que realmente nos sorprenden.

 

Los Derechos Humanos no son para nada ajenos a tales circunstancias y por tanto los temas  relacionados con ellos también han experimentado un notable desarrollo y expansión. En los últimos años hemos visto como además de ser incluidos en las constituciones y leyes de los Estados, han pasado también  a la escena internacional al ser incluidos en múltiples instrumentos internacionales y al establecerse también sistemas internacionales para su protección.

 

Sin embargo, paradójicamente y no obstante todo lo anterior, podemos percibir con tristeza que en el tema de los Derechos Humanos, aún queda mucho por hacer pues las violaciones a los derechos elementales de la persona humana proliferan por doquier, y la llamada “universalidad” de tales derechos, aún no es una realidad que se viva en todo el mundo.

 

El presente trabajo pretende mostrar   en una apretada síntesis y de manera general, cual es la situación actual de los Derechos Humanos en el mundo globalizado en que vivimos, haciendo mención de los avances logrados, pero también, de la problemática existente. De igual forma se busca abordar  los principales retos y algunas de las perspectivas de futuro, que se vislumbran hoy en día en el tema de los Derechos Humanos, pretendiendo arribar a algunas conclusiones.

 

No es una investigación exhaustiva  más sin embargo puede darnos un panorama global y una idea bastante cercana de lo que ocurre con los Derechos Humanos en estos  agitados tiempos de la globalización.

 

II.    La Situación Actual de los Derechos Humanos en el Mundo

 

Valorar cual es la situación actual de los Derechos Humanos en el mundo es un tema complejo y para nada sencillo, pues el tema está plagado de luces pero también de sombras. Por supuesto que a más de sesenta años de la proclamación de la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948 se han dado grandes avances, pero también por desgracia debemos advertir que aún subsisten múltiples problemas y siguen ocurriendo violaciones graves a los Derechos Humanos por todo el orbe.

 

A continuación describiremos por separado, por una parte cuales son los principales avances y logros, y por la otra mencionaremos algunas de las principales problemáticas  existentes.

 

a)     Avances

 

·      La proliferación de Instrumentos internacionales en materia de Derechos Humanos.

Hoy en día sin lugar a dudas puede considerarse un avance en el tema de los Derechos Humanos, el que la mayor parte de los Estados del mundo hayan incluido ya en sus Constituciones y leyes nacionales catálogos de Derechos Humanos y también el que una buena parte de ellos hayan establecido medios de protección de tales derechos.

 

Por otra parte, también es preciso hacer notar que a partir de la proclamación de la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948 hasta nuestros días se ha dado una gran proliferación de tratados internacionales en materia de Derechos Humanos existiendo a la fecha más de sesenta instrumentos internacionales de carácter universal y un buen número más de carácter regional, abarcando múltiples aspectos y temáticas relacionadas, como son: Derechos Políticos y Civiles, Derechos Económicos Sociales y Culturales, Discriminación racial, discriminación contra la mujer, tortura y penas crueles y degradantes, derechos de los niños, trabajadores migratorios, desapariciones forzadas, personas con discapacidad, pena de muerte, libre determinación de los pueblos, pueblos indígenas, minorías nacionales o étnicas, personas de edad avanzada, administración de justicia, progreso, desarrollo social, hambre y desnutrición, derecho a la paz, genoma humano, matrimonio, derecho a la salud, empleo, libertad de asociación, esclavitud y servidumbre, refugiados, apátridas, crímenes de guerra,  genocidio y de lesa humanidad, Derecho Humanitario y conflictos armados.

 

·        La creación de sistemas de protección internacional de los Derechos Humanos.

Para asegurar el cumplimiento de los acuerdos y tratados internacionales en materia de Derechos Humanos, se han creado diversos mecanismos, instituciones y procedimientos para proteger y garantizar tales derechos, generándose al efecto un sistema de protección universal (de carácter general para todo el mundo) y tres sistemas regionales: el europeo, el interamericano y el africano[1].

 

Así, y aunque no es la regla general actualmente nos encontramos con que  hay zonas (Europa Occidental) y países en concreto (Canadá, Australia) que han logrado niveles bastante aceptables en materia de Derechos Humanos, producto de su orden jurídico particular, sus instituciones y medios de tutela de tales derechos, y también de la adopción de estándares internacionales en este tema. Pero ante todo, estos avances que han logrado se deben a una cultura abierta, tolerante, incluyente, respetuosa, responsable y solidaria que han logrado generar en sus respectivas sociedades concientizándolas de la necesidad y utilidad del respeto a los Derechos Humanos.

 

·        La internacionalización y estandarización de los Derechos Humanos en el mundo.

La creación y proliferación de tratados de Derechos Humanos y el establecimiento de sistemas de protección internacional de esos derechos ha originado una recomposición y reorganización del Derecho Internacional, surgiendo una nueva rama específica conocida como “Derecho Internacional de los Derechos Humanos”. Este nuevo orden jurídico internacional se ha constituido en una especie de “Constitucionalismo Mundial”  vinculatorio para todos los miembros de la Comunidad Internacional, influenciando al constitucionalismo en todo el mundo, ocasionando que muchos Estados modifiquen sus constituciones o establezcan otras nuevas, para apegarse a los establecido en los tratados internacionales en la materia. Esta situación ha llevado al inicio de un proceso de estandarización de los Derechos Humanos en el mundo, a manera de piso mínimo que debe ser observado por todos los países[2].

 

b)     Problemas

 

·        Situación y Problemática de los Derechos Humanos por regiones

1.- América[3]

Para entender la situación de los Derechos Humanos en el continente americano es necesario distinguir entre lo que ocurre en América del Norte (Canadá y Estados Unidos) y lo que acontece en el resto de América Latina.

 

Actualmente existen varios problemas que aquejan a América Latina, entre los que se encuentran la corrupción, la falta de independencia del poder judicial, la impunidad de los agentes del Estado, la debilidad de los gobiernos, y la notoria divergencia entre lo que marca la ley y lo que ocurre en la práctica. El legado de los regímenes autoritarios del pasado sigue aún presente sobre todo en Centroamérica y también en algunos otros países latinoamericanos que padecen de deficiencias institucionales. Todo esto ha ocasionado la existencia de un déficit en materia de Derechos Humanos y que proliferen los abusos por parte de funcionarios públicos, fuerzas policiacas y militares en contra de amplios sectores de la población, y que se obstaculice el trabajo de las ONG´S y defensores de los Derechos Humanos, y que frecuentemente los periodistas también sufran violaciones a sus derechos. En muchos casos las acciones violatorias de Derechos Humanos cometidas por  los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley no son objeto de acciones judiciales en su contra,  lo que ha generado que prevalezca la impunidad.

 

Según el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Latinoamérica es la región del mundo con mayor índice de desigualdad.  La pobreza que ha azotado a la región, producto de las crisis económicas recurrentes a lo largo del tiempo, ha generado que prevalezca la discriminación hacia amplios sectores de la población lo cual ha producido también una gran inequidad y contrastes muy marcados con la consecuente exclusión social de millones de personas (el caso de Haití es quizás el ejemplo más latente de miseria generalizada en un país americano).

 

Podemos notar como la falta de transparencia y de rendición de cuentas en el manejo de recursos, así como la protección de intereses económicos particulares, han sido un obstáculo para superar la pobreza y sus consecuencias en la región.

 

Igualmente en América Latina los pueblos indígenas son víctimas de marginación, abusos y represión y sin duda son el sector con el nivel de vida más pobre en la región.

 

Otro problema grave de esta región es la violencia contra las mujeres, la cual continúa fuertemente arraigada en América Latina, y sus perpetradores frecuentemente se cobijan bajo una gran impunidad. Del mismo modo, la discriminación de la mujer en múltiples aspectos aún sigue presente.

 

También resulta importante hacer mención al largo conflicto armado que ha vivido Colombia en los últimos años y que ha ocasionado graves perjuicios a la población civil y en el que todas las partes que en él intervienen (Gobierno, guerrillas y delincuentes) han cometido grandes abusos y violaciones en contra de los Derechos Humanos. También por desgracia, una situación análoga se ha venido presentando en México recientemente, en donde el aumento de la criminalidad y la lucha entre bandas delincuenciales entre sí y con el gobierno ha ocasionado una gran cantidad de víctimas (según las cifras más recientemente reveladas en 2010, las muertes ascienden a aproximadamente 22 000 personas en los tres últimos años).

 

Por lo que hace Norteamérica el caso de los Estados Unidos resulta paradójico, pues es un Estado con gran desarrollo económico y que se jacta de ser “civilizado”, democrático, respetuoso de las libertades y derechos de las personas, y sin embargo no ha ratificado diversos tratados internacionales como son la Convención de Derechos del Niño, la Convención de la ONU Sobre la Mujer, el Pacto Internacional de Derechos Económicos Sociales y Culturales, el Pacto de San José, ni tampoco el Estatuto de Roma que establece la Corte Penal Internacional.

 

Los Estados Unidos a partir del 2001 han encabezado en el mundo la llamada “Guerra contra el Terror”, misma que ha conducido a que se generen múltiples violaciones a los Derechos Humanos y abusos en nombre de la “Seguridad Nacional”. El caso de los reclusos en Guantánamo es una muestra de tal situación y en donde se pueden verificar hechos que van desde detenciones arbitrarias, interrogatorios secretos, incomunicaciones, privación del derecho del debido proceso, hasta torturas físicas y psicológicas.

 

Igualmente los Estados Unidos se han caracterizado en los últimos tiempos por conductas racistas en contra de minorías y una xenofobia hacia ciudadanos de determinadas nacionalidades en específico. También los Estados Unidos continúa siendo el gran verdugo de todo el continente pues sigue llevando a cabo ejecuciones de personas por penas de muerte impuestas.

 

  2.- Asia-Oceanía[4]

 

La riqueza en Asia ha aumentado con mayor rapidez que en ninguna otra parte del mundo y varias de sus economías estatales han experimentado un notable crecimiento económico y desarrollo. No obstante ello, no todas las personas se han beneficiado de esta situación, y los Derechos Humanos no se han potencializado en esta región.

 

Existen países muy ricos como Australia, Japón y Corea del Sur, y países  extremadamente pobres como Afganistán, Bangladesh y Myanmar. La desigualdad en los procesos de generación de riqueza ha favorecido a unos pocos en perjuicio de muchos, y las recientes crisis económicas han afectado a millones de personas. Incluso en el 2008, millones de personas en Corea del Norte sufrieron una hambruna sin precedentes.

 

En Asia los intereses comerciales de empresas multinacionales han prevalecido por encima de las necesidades de la población más desfavorecida y la explotación desmedida de recursos naturales ha causado graves daños y el desplazamiento de personas. Esto ha generado problemas de migración de personas por cuestiones económicas hacia otros países en los cuales tienen que soportar discriminación y violación de sus derechos fundamentales.

 

Otro aspecto que debe mencionarse, es que en esta región el autoritarismo, la intolerancia, la falta de libertad de expresión y la represión, siguen siendo algo cotidiano (ejemplo de ello son las represiones que China ha ejercido en contra de los tibetanos y otras minorías étnicas, defensores de Derechos Humanos, practicantes de diversas religiones, abogados y periodistas).

 

En Asia la pena de muerte es algo habitual para castigar diversos delitos y no sólo homicidios, y la violencia de género es una amenaza diaria en contra de las mujeres, que muchas veces está legitimada e incluso legalizada por diversos países.   

 

Esta región ha sido escenario de constantes conflictos armados y actos violentos que han debilitado la seguridad de millones de personas. Los conflictos armados internos en muchos Estados han generado miles de víctimas entre muertos, heridos y desplazados, destruyendo el Estado de Derecho (Afganistán, Irak, Myanmar, Sri Lanka, Bangladesh, Pakistán, entre otros). En estos Estados ha sido común la realización de actos como ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas, malos tratos y torturas, con gran impunidad y amparados en nombre de la “Seguridad Nacional”.

 

Es precisamente en esta región en donde la llamada Guerra contra el Terror encabezada por Estados Unidos ha generado el mayor número de víctimas (Afganistán, Irak y Pakistán).

 

En muchos casos la inestabilidad política y la reafirmación de la autoridad militar han generado estados de excepción continuos que han debilitado las instituciones protectoras de los Derechos Humanos, haciendo que el acceso a la justicia sea un sueño inalcanzable para muchas personas en la región. La persistencia de los intereses políticos y económicos por encima de los Derechos Humanos ha creado un ambiente desfavorable para el florecimiento de las libertades y derechos de las personas. No se debe olvidar que muchos de los países de Asia y Oceanía aunque  han firmado tratados, han sido reacios a firmar protocolos facultativos para la presentación de quejas individuales en materia de Derechos Humanos. No debemos olvidar tampoco que Asia es la única región del mundo en donde no existe todavía un sistema internacional regional de protección de los Derechos Humanos.

 

3.- África[5]

 

La lucha violenta por el poder es un componente de la vida política actual de África, aunque algunos países han buscado democratizarse. Conflictos armados de larga duración en Angola, Sudán, Sierra Leona, Liberia, Congo, Darfur, Chad, Níger, Costa de Marfil, Burundi, Eritrea, Mozambique, Guinea y Somalia han producido violaciones sistemáticas de los Derechos Humanos y los crímenes más atroces, mientras que los responsables en la mayoría de los casos han eludido rendir cuentas de sus actos.

 

Estos conflictos armados han traído consecuencias devastadoras para la población civil, como son homicidios ilegítimos, mutilaciones, torturas, violencia sexual, reclutamiento de menores como soldados, desplazamientos forzados y hambrunas. De esta manera se han producido también debido a dichos conflictos, migraciones de miles de personas, que huyen hacia otros países de Asia, Europa o del mismo continente Africano, buscando mejorar su vida y la de sus familiares. 

 

El Consejo de Paz y Seguridad de la Unión Africana no ha cumplido su mandato de abordar la dimensión de los Derechos Humanos en los conflictos armados africanos y muchos Estados de la región han sido reticentes a colaborar con el Consejo de Derechos Humanos de la ONU constructivamente.

 

En buena parte de la región africana la inestabilidad política, los conflictos armados, la corrupción, la impunidad, el subdesarrollo, la pobreza, el abandono y la falta de educación son factores que agudizan el problema de los Derechos Humanos. En África la pobreza es desgarradora y millones de personas viven sin acceso al mínimo necesario de una vida digna (vivienda, educación, alimentación, salud, agua potable, etc.) y son víctimas de crisis alimentarias y hambrunas que causan cada año miles de muertes. De esta manera los Derechos Económicos Sociales y Culturales son un sueño para la mayor parte de los pobladores del continente africano.

 

En África la violencia contra las mujeres y niñas es un mal generalizado. La homofobia, la persecución y castigo a personas por su orientación sexual es algo que ocurre comúnmente, del mismo modo que la represión contra la disidencia y la oposición. Igualmente en muchos Estados Africanos el autoritarismo, la violencia étnica y la xenofobia son situaciones que se presentan habitualmente.     

 

4.- Europa[6]

 

Europa es la región que ha creado un sistema de Derechos Humanos sin parangón, al contar con un sistema de protección reforzado tanto en lo interno como en lo internacional, e incluso para la propia Unión Europea en el ámbito de lo comunitario.

 

Aunque gran parte de la región goza de estabilidad, aún subsisten problemas en el campo de los Derechos Humanos. La impunidad por los crímenes cometidos en conflictos más o menos recientes como el de la ex Yugoslavia es un hecho innegable.

 

La relativa estabilidad política, el desarrollo económico y el bienestar que ofrecen los países de la Europa Occidental los ha convertido en un imán para personas que huyen de la persecución, la violencia y la pobreza, generando una gran inmigración de personas mayormente en condiciones irregulares las cuales por su propia condición son víctimas de discriminaciones y abusos, siendo dichos inmigrantes también uno de los sectores más afectados por la pobreza. A fin de evitar tales flujos migratorios muchos países europeos han establecido severas limitaciones a los refugiados y a los solicitantes de asilo y migrantes en general (Bélgica, Francia, Suiza, Rusia, Ucrania, Turquía, etc.). 

 

Para los Estados de esta región la seguridad es quizás hoy por hoy su preocupación principal, y ello ha ocasionado que no en pocas ocasiones se le conceda a aquella primacía sobre los Derechos Humanos y que en nombre de la lucha contra el terrorismo éstos sean vulnerados  (Rusia, Turquía, Reino Unido). Igualmente se ha dado la complicidad de varios Estados Europeos en las detenciones secretas e ilegales dirigidas por Estados Unidos, volviéndose por tanto cómplices en desapariciones forzadas, torturas y malos tratos en la llamada “Guerra contra el Terror”.

 

A  pesar de los avances que en materia de Derechos Humanos existen en esta región, es importante mencionar que el racismo y la discriminación continúan presentes contra algunas minorías como es el caso de la comunidad Romaní (comúnmente conocidos como gitanos) y contra migrantes musulmanes y africanos, los cuales son víctimas de malos tratos e injusticias cometidas muchas veces por parte de particulares y grupos extremistas, con una relativa complacencia o por lo menos cierta pasividad por parte del Estado. Este flujo de inmigrantes ilegales ha generado que se establezca un gran “negocio” de trata de personas para servicio doméstico, la agricultura, la manufactura, la construcción, la hostelería e incluso para la explotación sexual forzada, cuyas víctimas no denuncian los abusos y no se quejan, por temor a ser considerados como delincuentes y ser expulsadas o deportadas.

 

Aunque la violencia contra la mujer en Europa no es sistemática como en algunas otras regiones, sin embargo tristemente sí se sigue presentando en el ámbito familiar. Igualmente  en varios países de la Europa Oriental, existe aún gran intolerancia contra comunidades lesbianas, gays, bisexuales y transgénero.

 

Por último también es preciso apuntar que en algunos países de la Europa Oriental como Rusia y Turquía se han dado comúnmente muestras de intolerancia contra la disidencia y la crítica antigubernamental, limitando la libertad de expresión, de reunión y de asociación, reprimiendo a la sociedad civil e incluso llegando a tacharlos de antipatriotas.

 

5.- Medio Oriente[7]

 

En esta región del mundo nos encontramos con que varios países no han suscrito todavía o no han ratificado varios tratados en materia de Derechos Humanos e incluso se han resistido a la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948 a la que han tildado de intento de imponer valores occidentales. Incluso un problema del Medio Oriente es la cuestión de la intolerancia religiosa en algunos Estados autoritarios y teocráticos que aún subsisten.

 

Todo esto ha generado que los Derechos Humanos se hayan desarrollado con extrema lentitud en esta zona, ocasionando que estos derechos ocupen un lugar secundario y se dé prevalencia por parte de los gobiernos, a la seguridad pública y a la seguridad del Estado, por encima de ellos. Esta situación ha hecho que los abusos graves en contra de los Derechos Humanos sea un fenómeno generalizado y muy arraigado.

 

Los conflictos armados como el árabe- israelí, el de Irán y el de Irak han afectado a millones de personas y han ocasionado también un problema grave de migración de personas que huyen de los conflictos y guerras hacia otros países y que aprovechándose de su vulnerabilidad son explotados y abusados sin que nadie se preocupe por su bienestar.

 

También en esta zona la llamada “Guerra contra el Terror” ha afectado a muchas personas de diferentes Estados como Arabia Saudí, Kuwait, Libia, Túnez y Yemen, haciéndolos víctimas de detenciones ilegales, desapariciones, torturas y otros abusos, que han sido legalizados mediante la utilización mañosa de leyes antiterroristas que en muchos casos les han servido para deshacerse de enemigos políticos u opositores. Del mismo modo los servicios de seguridad e inteligencia de muchos países de la región reprimen la disidencia y el debate, vulnerando severamente la libertad de expresión, y a menudo también los defensores de Derechos Humanos son hostilizados y encarcelados.

 

En buena parte de los países árabes existe un problema en el trato a la mujer la cual está subordinada al hombre y es víctima de violencia, mutilaciones y violaciones, como algo generalizado.

 

En esta zona existe un amplio uso de la pena de muerte (ahorcamientos públicos, lapidación, fusilamiento), penas atroces y mutilaciones, las cuales son vistas con bastante naturalidad por emanar no sólo de una cuestión legal sino religiosa y cultural también.

 

·        La exigibilidad de los Derechos

Evidentemente y como salta a la vista, no ha sido suficiente el establecer y reconocer derechos a través de instrumentos jurídicos ya sean nacionales o internacionales para lograr el que éstos tengan una realización efectiva, sino que ha sido necesario establecer tanto a nivel interno como a nivel internacional  instituciones, órganos, mecanismos y procedimientos que sirvan para garantizar su cumplimiento efectivo. De esta manera en materia de Derechos Humanos la cuestión no es sólo el reconocimiento de éstos, sino fundamental y esencialmente su exigibilidad y justiciabilidad.

 

El problema de la exigibilidad y protección de los Derechos Humanos sin lugar a dudas está vinculado fuertemente a la clasificación que se ha venido realizando, separando a los derechos en tres generaciones de acuerdo a su desarrollo histórico (1ª Generación: Libertades y Derechos Individuales; 2ª Generación: Derechos Económicos, Sociales y Culturales; y 3ª Generación: Derechos Colectivos y Derechos de los Pueblos),  conceptualizándolos de manera diferente y fijando respecto de cada una de ellas obligaciones diversas a cargo del Estado y con distinto grado de vinculatoriedad. Esta situación de considerar a los derechos de manera distinta y determinar distinto grado de compromiso de cumplimiento para unos y otros y por tanto estimar que unos son plenamente reclamables  y otros no, ha llevado a que se establezcan mecanismos de tutela más efectivos para unos (los de 1ª generación) que para otros (2ª y 3ª Generación), lo que ha ocasionado el que no todos los Derechos Humanos cuenten hoy en día con una protección, ya no digamos efectiva sino ni siquiera medianamente aceptable, tanto en el orden internacional como en el interno de los Estados[8].

 

Por esta razón, resulta urgente enfilarse hacia una unificación conceptual de los Derechos Humanos con motivo de la cual todos ellos sean considerados como derechos plenos y exigibles, incluyendo por supuesto a los derechos sociales mismos que son indispensables y fundamentales para que las personas tengan verdaderamente una vida digna[9]. 

 

Para lograr una protección efectiva de los Derechos Humanos, es necesario establecer procedimientos a través de los cuales se salvaguarden los derechos de las personas evitando que éstos sean vulnerados y en el caso de que ya lo hubieran sido, se les restituya en el goce de los mismos o se les compense de algún modo por el daño ocasionado, sancionando también al Estado y a las personas causantes de dichas violaciones. Es necesario que todos los países del mundo suscriban los tratados en materia de Derechos Humanos, y además y sobre todo, que se sometan al escrutinio y a la jurisdicción de organismos y tribunales internacionales

 

·        La vulneración de Derechos por poderes fácticos

Hoy en día somos testigos como en buena parte la vulneración de los Derechos Humanos se lleva a cabo no sólo por los Estados y sus gobiernos, sino también por poderes fácticos  (corporaciones y empresas nacionales y trasnacionales, grupos armados irregulares, cárteles delincuenciales, e incluso caciques y “líderes sociales”) con la complacencia, indiferencia e indolencia por parte del Estado. Es por eso que como dice Ferrajoli es necesario ampliar la protección de los Derechos Humanos no sólo frente a los poderes públicos sino también frente a los privados.[10]

 

La llamada protección horizontal de los derechos fundamentales (Drittwirkung) es actualmente una necesidad y debe de adoptarse tanto en lo interno como en lo internacional quizás también, ya que en aquellos países que la han adoptado, a pesar de las dificultades que a veces supone, ha probado ya su efectividad y su gran utilidad también[11].

 

·        El desarrollo diferenciado por regiones

A pesar de la existencia en el orden internacional de un sistema general o universal y tres sistemas regionales de protección de los Derechos Humanos (Europeo, Interamericano y Africano), todavía su observancia y respeto plenos en el mundo no es la regla general; y por el contrario, continúan existiendo graves violaciones a éstos en todos los rincones del planeta,  por parte de todos o casi todos los Estados grandes o pequeños, ricos o pobres, desarrollados o en vías de desarrollo[12].

 

Sin embargo hoy por hoy es fácil darnos cuenta como el desarrollo diferenciado (en lo político, económico, educativo, cultural y social) en las distintas regiones del mundo, e incluso el desarrollo diferenciado de país a país ha originado que la situación de los Derechos Humanos varíe notablemente según la región de que se trate y de los Estados en específico

 

A diferencia de los demás espacios geográficos que ya se han mencionado y en los cuales se cuenta con sistemas regionales de protección de los Derechos Humanos, resulta increíble que en el espacio geográfico asiático no se hayan instaurado todavía mecanismos regionales de protección de dichos derechos, y no se hayan dado declaraciones solemnes al respecto, sino sólo algunos tibios compromisos.

 

De esta manera, y aunque los Estados asiáticos se han adherido a los principios de la Carta de las Naciones Unidas y a la Declaración de 1948, parece ser que no han asumido con seriedad su compromiso con los Derechos Humanos, pues no puede pasar inadvertida de modo alguno, la ausencia de un sistema de protección internacional de tales derechos en la región asiática, siendo que precisamente en esta zona del planeta se concentra una gran parte de la población  mundial y proliferan graves y sistemáticas violaciones a los Derechos Humanos.

 

En relación con los sistemas internacionales de carácter regional, de protección de Derechos Humanos, haciendo un análisis cronológico, se pueden apreciar las diferentes velocidades con las que se han establecido los tratados y mecanismos de protección respectivos, cuestión que obviamente ha generado una protección diferenciada y dispar, dependiendo de la región de que se trate. Esto ha ocasionado que Europa se sitúe en una posición más avanzada en materia de Derechos Humanos, seguida de América primero y de África después.   

 

·        La pobreza

Sin lugar a dudas la pobreza es uno de los males mayores que aquejan a nuestro mundo hoy en día y es causa de que millones de seres humanos, no lleven una existencia digna y se encuentren vulnerados severamente en sus Derechos Humanos más básicos, pues se considera que hoy en día más de una sexta parte de la población mundial se encuentra en situación de pobreza (alrededor de 1,600 millones de personas).

 

Evidentemente  la pobreza afecta el pleno y eficaz disfrute de los Derechos Humanos, ya que en primer término, las personas en situación de pobreza son objeto de discriminación y marginación social, además de que ésta afecta tanto sus derechos civiles y políticos como también los económicos, sociales y culturales. Entre éstos  derechos vulnerados encontramos el derecho a la alimentación, a la salud, a la vivienda y servicios básicos, a la educación, al vestido, al trabajo digno y una justa remuneración, al acceso a la justicia, al agua e incluso como consecuencia de todo lo anterior también  la  vulneración del derecho más básico de todos: el derecho a la vida[13].

 

·        El autoritarismo

Indudablemente el autoritarismo y la falta de democracia siguen siendo problemas importantes en el mundo. Y si se analiza detenidamente la situación de los Derechos Humanos en los diversos Estados y ponemos atención igualmente al régimen político y a  las características  que cada uno de ellos tiene; correlacionando ambas variables, podemos advertir y percibir claramente, que existe un claro vínculo entre los Derechos Humanos y la Democracia. Así puede verse que en los Estados autoritarios y no democráticos, los Derechos Humanos (sobre todo las libertades), son poco respetados, y en ellos genéricamente, es donde más abusos podemos encontrar. Es tal la relación entre Derechos Humanos y Democracia que se ha llegado a afirmar que aquellos constituyen la dimensión sustantiva de ésta última[14].

 

III. Retos y Perspectivas

 

a)      Retos

 

·      Universalidad y Relativismo Cultural[15]

Uno de los problemas centrales de la protección de los Derechos Humanos a nivel internacional, se debe a las diferencias en el desarrollo histórico de los Estados con concepciones ideológicas y religiosas propias sobre el respeto al individuo como persona, y el límite adecuado que debe imponer el Estado frente al mismo individuo.

 

Por otra parte el estándar mínimo de los Derechos Humanos que se ha fijado por el derecho internacional, se considera por algunos Estados como una imposición de los Estados Occidentales. El reto es por tanto, cambiar esa percepción y convencer a estos Estados de que los Derechos Humanos por sí mismos son necesarios, buenos y útiles y de que constituyen un parámetro adecuado para la subsistencia y el desarrollo digno e integral de la vida humana donde quiera que ésta se encuentre.

 

De esta forma, aunque podemos percatarnos que se ha presentado una cierta estandarización del “modelo” del régimen jurídico de protección a los Derechos Humanos en diversas partes del mundo con obvios y notorios beneficios en favor de la humanidad en su conjunto, es preciso mencionar que este proceso no ha sido sencillo pues dicho “modelo” (basado sobre todo en la concepción occidental de los derechos fundamentales de la persona) no ha sido siempre aceptado cabalmente por todos los Estados, debido a cuestiones de relativismo cultural. Esto ha originado, por ejemplo, que algunos países africanos, asiáticos o de religión islámica se hayan mostrado hostiles y renuentes a aceptar el referido “modelo occidental”[16].

 

Frente a esta estandarización se ha dado por tanto, la preocupación por parte de algunos Estados, de que los Derechos Humanos sirvan de pretexto para un “imperialismo cultural” por parte de la comunidad de Estados occidentales frente al resto de los países del mundo, situación que debe ser tomada en serio. Aunque cabe mencionar también que muchas de las objeciones que se han hecho en contra de la concepción “occidental” de los Derechos Humanos en realidad han sido formuladas por los gobiernos de  regímenes autoritarios y no por sus pueblos ni por las víctimas o posibles afectados, por tal situación[17].

 

En tal virtud, aunque no es fácil, resulta urgente buscar lograr conciliar y armonizar debidamente los derechos individuales y los derechos colectivos, pues como se puede advertir, hoy en día existe una tensión entre los derechos individuales, que tienden a la universalidad y los derechos colectivos que tienden a la particularidad[18].

 

Además es preciso apuntar que el temor por parte de un buen número de países a ser occidentalizados, no es para nada infundado, pues hay que aceptar que la globalización ha producido una instrumentalización de la dimensión jurídica para satisfacer intereses económicos únicamente, concretándose el derecho en muchos casos a servir solamente para legitimar el alcanzar, por cualquier medio y a cualquier costo, la mayor ganancia posible.  Este temor por parte de algunos países tiene como base también, la percepción de que el proceso de globalización y mundialización es ante todo un proceso de expansión de lo occidental caracterizado por una marcada “americanización”, que se identifica con el dominio y la explotación económica de la superpotencia (EU) en perjuicio de muchos países[19]. 

 

En este aspecto resulta obvio el hecho de que la cultura occidental ha ejercido una influencia importante en el mundo a lo largo de la historia y que a últimas fechas encabezada en buena parte por los Estados Unidos, ha intentado mantener una posición de predominio y de preeminencia para sus intereses, defendiéndolos como intereses de la comunidad mundial tratando de dar legitimidad universal a medidas que responden realmente sólo a los intereses de los Estados Unidos y de otras potencias occidentales. De esta manera ha ocurrido que lo que para Occidente es universalismo para el resto del mundo es imperialismo[20].

 

Por esta razón es fundamental que en la cuestión de los Derechos Humanos se mantenga una visión multicultural[21] y una actitud abierta y de diálogo permanente entre los distintos países del mundo buscando ante todo los consensos y evitando lo más posible las imposiciones, de tal suerte que no se produzcan conflictos entre las distintas culturas ocasionando lo que Samuel Huntington ha llamado el “choque de civilizaciones”.

 

Es así que cada vez se impone más como necesaria, una reconciliación entre las diversas culturas y civilizaciones, y una reconfiguración de las relaciones internacionales y de la relación entre Occidente y el Islam, así como de las relaciones entre las tres religiones abrahánicas (Judaísmo, Cristianismo e Islam). Es necesario pues, construir puentes y no levantar diques de odio, venganza y enemistad, pues como bien dice Hans Küng las opciones están claramente definidas: o prevalece el diálogo de culturas y paz entre religiones como condición imprescindible para la paz entre las naciones, o bien lo que subsistirá será la rivalidad entre religiones, el choque de culturas y consecuentemente la guerra entre las naciones[22].

 

·      Libertad y Seguridad

Uno de los obstáculos que actualmente impide la debida observancia de los Derechos Humanos por múltiples Estados de diversas partes del orbe, es la obsesión de la Comunidad Internacional sobre la llamada “Seguridad Nacional", respecto a la cual los gobiernos nacionales tienen prioridad para calificarla; sobre todo, después de los atentados terroristas del 11 de septiembre del 2001 ocurridos en los Estados Unidos, fecha a partir de la cual muchos países del llamado “Bloque Occidental” han experimentado una especie de psicosis colectiva que les ha hecho ver enemigos por doquier, no sólo provenientes del exterior sino incluso dentro del propio Estado, lo cual los ha llevado a suprimir y violentar Derechos Humanos justificando su actuación precisamente por razones de seguridad. Esta posición se ha visto fortalecida a nivel internacional después de los atentados ocurridos en Madrid (11 de marzo de 2004) y Londres (7 de julio de 2005)[23], y ante la proliferación de atentados terroristas en diversas partes del mundo. Esto ha llevado a una proliferación de lo que se ha llamado “Derecho Penal del Enemigo” y ha servido de pretexto para establecer un estatus limitado en el goce de Derechos Humanos y poco garantista, para ciertos grupos humanos a quienes los Estados  catalogan libremente como “enemigos”.

 

Otra cuestión que ha impedido la realización efectiva de los Derechos Humanos es la concepción relativa a que el progreso de una entidad política exige ciertos sacrificios de los Derechos Humanos y que la paz universal exige prioridad por encima de los Derechos Humanos y de la justicia social de los pueblos. De igual forma ha sido un obstáculo la falsa concepción que se ha generado en el sentido de que los Derechos Humanos son un impedimento para el combate eficaz contra la delincuencia por parte de los gobiernos de los Estados[24].

 

Evidentemente, aminorar la tensión existente entre la libertad y la seguridad, ambos valores de gran importancia, y lograr su equilibrio y armonización es actualmente uno de los retos más importantes que el mundo debe superar.

 

·      Pobreza, Subdesarrollo y Derechos Sociales

Por otra parte también, podemos percibir que el proceso de globalización ha afectado sensiblemente los derechos económicos, sociales y culturales, ya que los profundos desequilibrios que la globalización ha traído consigo, han influido fuertemente de manera desfavorable en la aplicación de dichos derechos, pues como bien sabemos, los indicadores de nutrición, salud, vivienda, empleo, educación, cultura y bienestar en general, han retrocedido considerablemente en el mundo en los últimos años[25].

 

La realidad es que en lógica de la globalización económica, los derechos económicos, sociales y culturales no parecen tener una perspectiva de cumplimiento, ya que la búsqueda de una mayor rentabilidad en los procesos de producción ha venido a afectarlos gravemente. Como parte de la lógica de la globalización, por lo menos desde la experiencia empírica,  se ha planteado y propuesto a escala planetaria un estilo de vida único y hegemónico, apegado a las dinámicas de consumo; lo cual ha generado que todas aquellas expresiones comunitarias y culturales que se aparten de dicho modelo, hayan sido criminalizadas o ridiculizadas y todo aquello que no ha entrado en la burbuja global ha sido tachado de atrasado o premoderno, vulnerándose con ello evidentemente los derechos culturales y la posibilidad de diferencia. Del mismo modo la expresiones sociales de contestación o repudio al modelo global han sido objeto de violencia por parte de los gobiernos, quienes a pesar de mantener discursos acordes con los Derechos Humanos han preferido defender solamente los derechos ligados al capital[26].  

 

Es evidente también que la falta de cumplimiento de los Derechos Humanos, en especial los económicos, sociales y culturales, en no pocas ocasiones se debe no a una falta de voluntad sino a que los Estados no están completamente listos para implementarlos debido a causas de incapacidad material (falta de desarrollo, escasez de recursos económicos, deficiente infraestructura, etc.), lo cual los pone en la posición de no poder garantizarlos total y satisfactoriamente de acuerdo con los estándares internacionales existentes. Lamentablemente para estos pueblos en situación de subdesarrollo, el cumplimiento de los Derechos Humanos es una cuestión de desarrollo progresivo anclada a sus posibilidades reales, y cuya realización depende de un futuro incierto.

 

Como podemos apreciar la globalización económica desgraciadamente ha traído como consecuencia el que los Derechos Humanos aparezcan como un concepto y una práctica subordinada y acotada a los intereses del actual modelo de desarrollo imperante. Se ha establecido una visión de los derechos limitada casi exclusivamente a dar certidumbre jurídica al capital, cancelándose con ello, una visión de integralidad de los Derechos Humanos. Esta situación ha ocasionado que no sea posible hacer vigentes toda la gama de los Derechos Humanos reconocidos y que solamente se garanticen algunos de ellos, y sólo a ciertos sectores sociales[27].

 

Precisamente las recientes crisis económicas y financieras que ha padecido el mundo entero afectando a millones de personas, ponen en entredicho el modelo económico globalizado y globalizador que ha subsistido en los últimos tiempos y que ha generado graves desigualdades económicas y sociales en la población mundial dejando en condiciones de marginación, pobreza y desamparo a millones de seres humanos a lo largo y ancho de todo el orbe, situación que evidentemente como ya se ha mencionado antes, implica violación a los Derechos Humanos más elementales y por supuesto un ataque al más elemental concepto de dignidad humana. 

 

Hoy más que nunca por tanto, es indispensable cambiar dicho modelo y encontrar uno alternativo que sea respetuoso de la condición humana y del planeta  entero, proporcionando una vida más digna y justa para todos los seres humanos de todos los pueblos del mundo, tanto en la dimensión individual como en la colectiva.

 

·      Los grandes retos globales

 Hoy por hoy hacer frente a los grandes retos globales es una necesidad urgente e imperiosa. Por ello es necesario que los diversos Estados del mundo actúen de manera conjunta, coordinada y solidaria para tratar de resolver los problemas que actualmente  difícilmente pueden ser solucionados de manera individual y aislada por cada uno de ellos. Es necesario que se realicen de manera pronta y efectiva varias acciones por parte de la comunidad internacional como son: evitar y ayudar a solucionar las crisis económicas mundiales, hacer frente a las pandemias, abatir la pobreza, solucionar los conflictos armados tanto internos como internacionales para alcanzar la paz, combatir el autoritarismo y promover la democracia, alcanzar la autodeterminación de los pueblos, cuidar el medio ambiente, combatir eficazmente el terrorismo, narcotráfico y delincuencia organizada y por supuesto lograr el pleno respeto a los Derechos Humanos. 

 

b)      Perspectivas

 

Ciertamente en un mundo tan cambiante y tan dinámico como en el que estamos viviendo resulta complicado predecir lo que pasará mañana, sin embargo sí podemos esbozar algunas de las tendencias que se percibe que pueden presentarse o que continuarán presentándose en el futuro cercano en materia de Derechos Humanos.

 

·           Progresividad y Expansión de los Derechos Humanos

Por lo que se puede apreciar, la progresividad y expansión de los derechos Humanos parece que continuará, produciendo una especialización y sofisticación en el tema, generando la ampliación de los obligados a cumplir tales derechos y a responder de ellos también hacia los particulares; e igualmente se puede vislumbrar que quizás en un futuro más mediato se generen también derechos fundamentales teniendo como titulares a entes que no han sido considerados tradicionalmente como sujetos jurídicos titulares de derechos, como es el caso de los animales (empezando por las mascotas) y los ecosistemas (biodiversidad) con lo cual en materia de derechos ocurrirá un desplazamiento del antropocentrismo hacia el biocentrismo.

 

·           La Solidaridad y Cooperación Internacional como presupuesto necesario para afrontar retos globales

Los grandes retos globales que anteriormente se han mencionado en este trabajo y cuya resolución resulta o bien imposible, o por lo menos sumamente difícil para un Estado de manera aislada e individual, obligarán a que el multilateralismo, la solidaridad y la cooperación internacional sean no sólo una opción sino una necesidad imperiosa para poder afrontar tales retos y lograr buenos resultados. En materia de Derechos Humanos es claro que sin este tipo de actividad conjunta internacional no se lograrán avances significativos en temas como el logro de la paz, combate a la pobreza, cooperación para el desarrollo, erradicación de enfermedades, preservación del medio ambiente, combate al terrorismo y a la delincuencia, entre otros.

 

·           Colisión de Derechos

Otro aspecto que puede verse ya y que seguramente seguirá presentándose cada vez con mayor frecuencia, será el caso de colisión entre Derechos Humanos, chocando intereses diversos entre sí, lo cual hará indispensable el mirarlos de una manera integral y buscar armonizarlos a través del análisis de los casos concretos en los cuales estos deberán ser ponderados para tratar de buscar la mejor solución posible. En estos procesos la intervención de los órganos jurisdiccionales será fundamental, y cobrará cada vez mayor importancia, la labor de los jueces y la argumentación que éstos realicen en sus resoluciones.

 

·           Multiculturalidad, Interculturalidad y Cosmopolitismo[28]

En un mundo marcado cada vez más por la diversidad cultural y la diferencia, y  en el que las distintas civilizaciones, religiones y culturas se ven obligadas a convivir estrechamente, la sociedad pluricultural será seguramente el modelo imperante en gran parte de los Estados. En tal virtud y para evitar conflictos será necesario que las sociedades no sólo sean multiculturales y tolerantes sino que pasen al nivel de convivencia activa en una interculturalidad abierta, solidaria y dialogante; pues de no hacerlo seguramente el conflicto se profundizará y fácilmente devendrá en violencia con las funestas consecuencias que ya todos conocemos.

 

Será necesario tratar de construir una ciudadanía mundial en sentido cosmopolita que permita a todos de manera incluyente gozar de los Derechos Humanos, a pesar de las diferencias y convivir pacíficamente de una manera armónica.

 

·           La relativización del concepto de soberanía

Evidentemente el fortalecimiento del Derecho Internacional de los Derechos Humanos  que empieza a darse originará una relativización del concepto de soberanía de los Estados, o por lo menos, una redefinición de éste, implicando el que los países se sujeten a los tratados internacionales de Derechos Humanos, cumplan su contenido y se sometan a la jurisdicción de los tribunales y órganos internacionales, obedeciendo también sus decisiones[29].

 

·           El surgimiento de un “constitucionalismo mundial”

El nuevo orden jurídico internacional que ha surgido en materia de Derechos Humanos, se ha constituido en una especie de “Constitucionalismo Mundial” vinculatorio para todos los miembros de la Comunidad Internacional, y seguramente seguirá consolidándose y desarrollándose. Este nuevo orden jurídico internacional que ha influenciado al constitucionalismo en todo el mundo, y que ha ocasionado que los Estados modifiquen sus constituciones o establezcan otras nuevas, para apegarse a lo establecido en los tratados internacionales en la materia, seguirá ejerciendo su influencia cada vez  con más fuerza llevando a una estandarización de los Derechos Humanos en el mundo, teniendo como meta lograr la verdadera universalidad de tales derechos y la creación de una “ciudadanía mundial”.

 

Evidentemente la lucha por los Derechos Humanos no ha concluido, y tal vez no concluya jamás, pues es una lucha constante y permanente. Obviamente queda mucho por hacer todavía, y es necesario seguir luchando para lograr vivir en paz, en un mundo en el que sea respetada la dignidad humana y los Derechos Humanos sean una realidad.

 

 

Bibliografía y Fuentes

 

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·                    VILLAR Borda, Luis, “Derechos Humanos: Responsabilidad y Multiculturalismo”. Universidad Externado de Colombia, Argentina, 1998.



[1] Para profundizar en los sistemas de protección internacional de los Derechos Humanos ver DE DIENHEIM Barriguete, Cuauhtémoc Manuel, “La Protección Internacional de los Derechos Humanos”  en FIX-ZAMUDIO, Héctor et al., “Protección Internacional de los Derechos Humanos”. Librería Editora Platense, La Plata, Buenos Aires, Argentina, 2007.

[2] Para profundizar en este tema ver DE DIENHEIM Barriguete, Cuauhtémoc Manuel, "Constitucionalismo Universal: La Internacionalización y Estandarización de los Derechos Humanos". Ed. Ad-Hoc, Buenos Aires, Argentina, 2009

[3]  La información ha sido tomada del Informe 2009 de Amnistía Internacional sobre el estado de los Derechos Humanos en el mundo, pp.24-33.

 

[4] La información ha sido tomada del Informe 2009 de Amnistía Internacional sobre el estado de los Derechos Humanos en el mundo, pp.34-41.

 

[5] La información ha sido tomada del Informe 2009 de Amnistía Internacional sobre el estado de los Derechos Humanos en el mundo, pp.15-23.

[6] La información ha sido tomada del Informe 2009 de Amnistía Internacional sobre el estado de los Derechos Humanos en el mundo, pp.42-49.

 

[7] La información ha sido tomada del Informe 2009 de Amnistía Internacional sobre el estado de los Derechos Humanos en el mundo, pp.50-59.

 

[8]DE DIENHEIM Barriguete, Cuauhtémoc Manuel, “La Protección Internacional de los Derechos Humanos”  en FIX-ZAMUDIO, Héctor et al., “Protección Internacional de los Derechos Humanos”. Librería Editora Platense, La Plata, Buenos Aires, Argentina, 2007, p.112.

[9] Para profundizar en esta cuestión ver las obras de ABRAMOVICH, Víctor, y COURTIS, Christian; “Los Derechos Sociales como Derechos Exigibles”; Ed. Trotta; Madrid 2002; COURTIS, Christian, HAUSER, Denise y RODRÍGUEZ Huerta, Gabriela, (Comps.); “Protección Internacional de Derechos Humanos, Nuevos Desafíos”; Ed. Porrúa; México 2005; PISARELLO, Gerardo "Los Derechos Sociales y sus Garantías". Ed. Trotta, Madrid, España, 2007; así como CANTON J., Octavio y CORCUERA C., Santiago (Coords.) "Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Ensayos y Materiales". Ed. Porrúa/Universidad Iberoamericana, México, 2004.

 

[10] FERRAJOLI, Luigi, “Razones Jurídicas del Pacifismo”. Editorial Trotta, Madrid, 2004, p.102.

[11] DE DIENHEIM Barriguete, Cuauhtémoc Manuel, “El Problema de la Exigibilidad de los Derechos Sociales” en "IUS UNLA. Anuario 2007". Universidad Latina de América, México, 2008, p.24.

[12] DE DIENHEIM Barriguete, Cuauhtémoc Manuel, La Protección Internacional de los Derechos Humanos” en FIX-ZAMUDIO, Héctor et al., “Protección Internacional de los Derechos Humanos”. Librería Editora Platense, La Plata, Buenos Aires, Argentina, 2007, p. 133.

[13] MÁRQUEZ Carrasco, Carmen, "Logros y Desafíos en el 60º Aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos". Publicaciones de la Universidad de Deusto, Bilbao, España, 2008, pp. 104 y 105.

[14] DE DIENHEIM Barriguete, Cuauhtémoc Manuel, “Derechos Humanos y Democracia: Principios Éticos de un Nuevos Orden Jurídico Mundial” en CABALLERO Ochoa, José Luis (Coord.), "La Declaración Universal de los Derechos Humanos. Reflexiones en Torno a su 60º Aniversario". Ed. Porrúa, México, 2009, pp. 43-68.

[15] Para una adecuada comprensión de este tema se recomienda ver CIANCIARDO, Juan (Director), "Multiculturalismo y Universalismo de los Derechos Humanos". Ed. Ad-Hoc, Buenos Aires Argentina, 2008 y KYMLICKA, Will y STRAEHLE, Christine, "Cosmopolitismo, Estado-Nación y Nacionalismo de las Minorías". Universidad Nacional Autónoma de México, México, 2001.

[16] DE DIENHEIM Barriguete, Cuauhtémoc Manuel, "Constitucionalismo Universal: La Internacionalización y Estandarización de los Derechos Humanos". Ed. Ad-Hoc, Buenos Aires, Argentina, 2009, p. 91.

[17] HERDEGEN, Matthias, “Derecho Internacional Público”. Ed. UNAM/Fundación Konrad Adenauer, México, 2005, p. 358.

[18] BEUCHOT, Mauricio, “Interculturalidad y Derechos Humanos”. Siglo XXI editores/ UNAM, México, 2005, p. 10.

[19] GROSSI, Paolo, “Derecho, Sociedad, Estado”. El Colegio de Michoacán, Escuela Libre de Derecho y Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, México, 2004, pp. 178-180.

[20] HUNTINGTON, Samuel P., “Choque de Civilizaciones”. Ed. Paidós, México, 2001, pp. 217 y 218.

[21] A este respecto, es preciso mencionar que se debe avanzar del  multiculturalismo hacia un verdadero pluralismo cultural y hacia la interculturalidad. Para profundizar en las sutiles pero trascendentes diferencias entre estos tres términos se recomienda ver la obra de BEUCHOT, Mauricio, “Interculturalidad y Derechos Humanos”. Siglo XXI editores/ UNAM, México, 2005.

[22] KÜNG, Hans, “Ética mundial en América Latina”. Editorial Trotta, Madrid, 2008, pp. 36 y 37.

[23] DE DIENHEIM Barriguete, Cuauhtémoc Manuel, La Protección Internacional de los Derechos Humanos” en FIX-ZAMUDIO, Héctor et al., “Protección Internacional de los Derechos Humanos”. Librería Editora Platense, La Plata, Buenos Aires, Argentina, 2007, p. 134.

[24] Idem.

[25] DÍAZ Müller, Luis T., “Globalización y Derechos Humanos: El Orden del Caos” en  DÍAZ Müller, Luis (Coord.), “Globalización y Derechos Humanos”.  Universidad Nacional Autónoma de México, México, 2003, pp. 40 y 45.

[26] ROCHA Quintero, Jorge E., “Los Derechos Humanos. Expresión Renovada en la Búsqueda de la Fe y la Justicia”. Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente. México, 2008, pp.36-38.

[27] Ibidem, p. 38.

[28] Interesantes reflexiones al respecto pueden verse en VILLAR Borda, Luis, “Derechos Humanos: Responsabilidad y Multiculturalismo”. Universidad Externado de Colombia, Argentina, 1998.

[29] Para profundizar en esta tendencia ver DE DIENHEIM Barriguete, Cuauhtémoc Manuel, La Crisis de la Soberanía frente al Nuevo Orden Jurídico Internacional” en IUS UNLA. Anuario 2005”. Universidad Latina de América, México, 2006, pp. 189-207.